Mayo 2017

Mayo, mes que nos sirve de recordatorio para darnos cuenta de que nos acercamos inevitablemente a la mitad de un año plagado de emociones y nuevas experiencias, mismas que con su pasos han dejado un cúmulo de aprendizajes y sorpresas que se desprenden de un mundo hostil que habitamos y en el que tenemos la plena esperanza de poder hacer mejor algún día a través del mejor idioma universal: el amor.

Es verdad que el amor no conoce de colores ni tiempos, mucho menos de condiciones o barreras pero es bien sabido que puede ser capaz de atravesar el infinito para perpetuarse eternamente. Es así como se llena el corazón de una madre con un amor tan inmenso que rompe paradigmas convirtiéndose en pureza y protección que llevamos con nosotros incluso antes de nacer y más allá de la propia muerte. Se convierten en seres increíbles que iluminan nuestras almas y son capaces de desprenderse el corazón sin egoísmo para otorgarnos la más plena felicidad. Es entonces cuando éste sentimiento se transforma en lenguaje, en una expresión que derriba muros y traspasa fronteras.

La comunicación es uno de los principales ejes en la vida de todo ser humano y cuando éste se convierte en transmisor entonces tiene el poder de llegar al rincón menos pensado, pero siempre haciendo eco firme y perpetuo. Éste ha sido siempre uno de nuestros principales objetivos y es por ello que nos sentimos orgullosos de poder llegar a través de éste medio hasta el otro lado del mundo, demostrando que el esfuerzo es capaz de convertirse en éxito cuando llevamos como escudo la constancia, la lucha y la dedicación y las transformarnos en armas para combatir el mundo y alcanzar nuestros sueños. Gracias por ser parte de éste logro, de ésta historia que ha ido creciendo con ahínco y el placer de servir. Gracias a todas las piezas fundamentales de éste rompecabezas de triunfos, gracias a ustedes, muchas gracias Alemania.